Invisible, en un segundo plano. Así se siente el colectivo de enfermería en España y así lo ha denunciado en los últimos días a través de las redes sociales. La "gota que colmó el vaso" de una realidad que llevan mucho tiempo señalando fue la rueda de prensa que se dio el pasado jueves para anunciar la curación de Teresa Romero.
En el encuentro con los medios -y en la posterior foto que apareció en las portadas- sólo participaron médicos, lo que muchos enfermeros consideraron un desprecio. "El malestar comenzó como un murmullo en las redes sociales, que fue creciendo y finalmente se extendió como la pólvora", explica Azucena Santillán, enfermera y autora de uno de los blogs que se hizo eco del descontento generalizado bajo el hashtag #EnfermeríaVisible.
En el encuentro con los medios -y en la posterior foto que apareció en las portadas- sólo participaron médicos, lo que muchos enfermeros consideraron un desprecio. "El malestar comenzó como un murmullo en las redes sociales, que fue creciendo y finalmente se extendió como la pólvora", explica Azucena Santillán, enfermera y autora de uno de los blogs que se hizo eco del descontento generalizado bajo el hashtag #EnfermeríaVisible.

